"La guerra incesante dio lugar a una crisis migratoria siria, en la que millones de personas escaparon de sus hogares por los incesantes bombardeos y enfrentamientos, la mayoría apenas con lo puesto. Niños, ancianos, personas con discapacidades, hombres y mujeres sin otra opción que la de huir por sus vidas.
Muchos perecieron en el intento; algún caso saltó a los titulares de los diarios, como el del niño Aylan Kurdi, hallado sin vida en una playa turca. Pero en su inmensa mayoría, las penurias de los refugiados sirios son una tragedia ignorada y en muchos casos, encuentran hostilidad en sus lugares de destino".
-CIRC (Comité Internacional de la Cruz Roja)
Coloquemos en contexto lo citado previamente; hoy comienza la guerra en el lugar que vives, la crisis que tanto temía tu pueblo ha llegado, hay disparos, explosiones, muertes, todo lo que te rodea o lo que vistes alguna vez desaparece frente a tí, luego miras a tu familia, temes que algo les suceda, que sean borrados como todo lo demás, de pronto llega a tu cabeza la idea de huir de tu país o ciudad, dejar atrás tu casa, amigos, negocio, dejar todo lo que habías alcanzado con mucho esfuerzo, pues es eso o morir. Sin pensarlo dos veces, tomas algo de ropa, lo que te quedaba del salario del mes anterior, agarras de las manos a tus hijos, y te marchas, con la esperanza que habrá un lugar en el cual descansar, en donde tu familia estará a salvo o por lo menos con comida para sobrevivir.
Suena bastante trágico, pero tristemente es lo que viven dos personas cada minuto según estadísticas de la ACNUR, que sin saber lo que les depara más allá de las fronteras de su país, deciden apostar todo en sus vidas para conseguir algo de seguridad prestada por países o ciudades vecinas. Lo más desgarrador es que sus problemas no paran una vez logran cruzar dichas fronteras, si es que logran pasarlas, en muchos casos, en sus nuevos "hogares" son tratados con injusticias, mujeres son víctimas de violaciones, los niños explotados laboralmente, no se les paga lo justo o, si logran ser vistos como refugiados por parte del estado al que llegan, podrán contar con un refugio, los famosos campamentos, los cuales repletos de hermanos de crisis, no dan abastecimiento total a las necesidades de cada familia, por lo que terminan con problemas de saneamiento básico, hambre, etc...Entonces ¿QUÉ HAREMOS?
Tal vez pienses que no puedes hacer mucho, que no cuentas con la autoridad o poder para cambiar toda esta situación, y en efecto tal vez no contamos con ello, pero algo que me encanta es que Dios nos dice en Proverbios 31: 8-9
»¡Levanta la voz por los que no tienen voz!
¡Defiende los derechos de los desposeídos!
9 ¡Levanta la voz, y hazles justicia!
¡Defiende a los pobres y necesitados!»
Dios, el primero en defender a los refugiados, nos anima a levantar nuestra voz, a no ser indiferentes ante su situación. Por ende, a tí que lees este mensaje, Dios te ha creado no para ser espectador sino para se parte activa de la extensión de su reino, mediante el amor, la generosidad, la bondad, y eso implica que la próxima vez que estés con alguien vulnerable o con cualquier persona, seas más como Él, amoroso, cuidadoso, bondadoso, y comiences a renovar tu sociedad con Su amor pues, ciertamente podríamos en masa gritarle a los presidentes que nuestros hermanos mueren pero nada cambiaría a menos que la revolución del Verdadero Amor, comience a cambiar la base de nuestras ciudades, familias, trabajos, y así ser cada vez más cercanos a lo que Jesús mencionó "El cielo en la tierra" (Mt 4:17).
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